El futuro se vislumbra mar adentro

Submitted by admin on Sun, 11/01/2015 - 18:12

 

 

Los esfuerzos y resultados de la principal petrolera del país
 
 
El primer referente destacado en el ámbito offshore es el descubrimiento realizado por la brasileña Petrobras a finales de 2014 en el pozo exploratorio Orca-1, perteneciente al bloque Tayrona. Este pozo, ubicado a 40 kilómetros de la costa de La Guajira, reveló un importante hallazgo de gas en aguas profundas.
 
 
 
De acuerdo con Ecopetrol, socio en este emprendimiento, este es el primer descubrimiento en aguas profundas del Caribe colombiano. El pozo Orca-1 fue perforado en el bloque Tayrona y tiene como compañía operadora a Petrobras, con una participación del 40%, en asociación con Ecopetrol (30%) y Repsol (30%). Este hallazgo es además un referente en la industria, pues el bloque Tayrona corresponde al primer contrato otorgado en 2004 por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para la exploración en el Caribe colombiano. El pozo alcanzó la profundidad prevista de 4.243 metros y reveló la acumulación de gas natural a una profundidad de 3.657 metros.
 
 
 
Los resultados del Orca-1 confi rman el potencial de hidrocarburos en esta región y demuestran la capacidad del sistema de petróleo en la parte profunda de la cuenca costa afuera. Vale la pena destacar que Ecopetrol participa como socio en 13 bloques costa afuera en el Caribe colombiano. Y, en consecuencia, se viene desarrollando una extensa campaña de perforación en esta cuenca, que incluyó dos pozos en el 2015 y tiene previstos entre dos y tres pozos para este 2016. En el 2015 Ecopetrol reforzó su campaña exploratoria costa afuera, tanto en Colombia como en el exterior con un presupuesto de aproximadamente US$ 200 millones. En un trabajo conjunto con socios de talla mundial, la empresa perforó tres pozos en el mar: dos pozos en el Caribe colombiano, Calasú y Kronos-1, y uno más en el Golfo de México (EE.UU.). El pozo Kronos-1 está localizado en el bloque Fuerte Sur y en él participan Ecopetrol (50%) y Anadarko (50%). Por su parte, el pozo Calasú está ubicado en el bloque Fuerte Norte y allí Ecopetrol también está asociado en partes iguales con Anadarko, operador para ambos casos. En el Golfo de México (EE. UU.) se perforó el pozo Sea Eagle junto a Murphy, su socio operador en este proyecto. 
 
 
 
Lo cierto es que la explotación costa afuera está en el radar de la principal empresa del país. Así lo hizo saber el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, quien expresó el interés de la compañía en el potencial hidrocarburífero en alta mar: “Colombia es sitio de frontera. Estaba Chuchupa-Ballena y, ahora, el trabajo es desarrollar el área circundante. Y en menos de 12 meses hemos encontrado Orca-1 con Repsol, Petrobras y Statoil, e hicimos el descubrimiento Kronos-1 con Anadarko. (…) Son 700 kilómetros de frontera y ya validamos que allí hay algo”. 
 
 
 
Una empresa enfocada en el off shore
 
 
Los esfuerzos de Ecopetrol en este ámbito incluso llevaron a la principal empresa del país a anunciar a comienzos de este año que Hocol Petroleum Limited, fi lial 100% de propiedad de Ecopetrol S.A., constituyó la sociedad Ecopetrol Costa Afuera Colombia S.A.S., con domicilio principal en Colombia, conforme a la aprobación impartida por la junta directiva de la matriz.
 
 
 
Según informó Ecopetrol, a través de la nueva sociedad se ejecutarán las actividades de exploración y producción costa afuera en Colombia que Ecopetrol S.A. actualmente lleva a cabo en calidad de operador y no operador. Asimismo, se tiene previsto que la constitución de Ecopetrol Costa Afuera Colombia S.A.S. permita aprovechar los benefi cios tributarios, arancelarios y los demás previstos en el Decreto 2682 de 2014, que fue recientemente modifi cado por el Decreto 2129 de 2015, mediante el cual se establecen las condiciones y requisitos para la declaratoria de existencia en Colombia de Zonas Francas Permanentes Costa Afuera.
 
 
 
Anadarko continúa con su exitoso trabajo exploratorio
 
 
 
Por su parte, Anadarko, con el descubrimiento del pozo Kronos-1, de 3.720 metros de profundidad y ubicado en las aguas profundas del Caribe sur, confi rmó el potencial de hidrocarburos en esta cuenca frontera colombiana. Sobre este descubrimiento, Anadarko cuenta con una participación del 50%, mientras que Ecopetrol tiene el 50% restante. Este pozo, que se encuentra 53 km costa afuera en el bloque de exploración y producción Fuerte Sur, impulsó a la compañía a extender y profundizar su prospección sísmica mar adentro. Este último hallazgo, realizado a mediados del año 2015, prueba, a su vez, el potencial del sistema petrolífero en la sección profunda de la cuenca off shore. 
 
 
 
A raíz del éxito obtenido por Anadarko, compañía con sede principal en Th e Woodlands (Texas, EE. UU), la empresa tomó la determinación en el 2015 de llevar a cabo la prospección sísmica marina en 3D más grande del país. Este trabajo lo adelantó de la mano de la multinacional francesa CGG, empresa enfocada en servicios de geociencias para la estimación de los recursos evaluados por las principales empresas de Oil & Gas del mundo. El contrato otorgado por Anadarko correspondió al estudio de los resultados de la prospección sísmica 3D de 16.314 km2 en las profundidades de la costa Caribe. Este esfuerzo constituye el mayor programa de sísmica marina que se ha realizado en Colombia, tras el exitoso levantamiento 3D en el bloque Fuerte, que correspondió a 5.500 km2 y fi nalizó en el 2013. 
 
 
 
Esta última prospección, que se realizó a fi nales de 2015, estuvo a cargo de los buques Oceanic Sirus y Oceanic Vega, y cubrió los bloques Col-1 y Col-2. La fl ota, que además está certifi cada con los estándares medio ambientales para cumplir con este propósito, estaba conformada por los buques insignia de CGG. Los datos recopilados por la compañía posteriormente son procesados en el centro de imágenes del subsuelo de CGG en Houston (Texas), donde se determina a cabalidad las dimensiones del hallazgo. Sobre este último proyecto, Jean-Georges Malcor, presidente de CGG, dijo: "Estamos encantados de haber sido seleccionados para este importante contrato, por nuestra avanzada tecnología, la estrecha integración entre nuestros grupos de adquisición sísmica y de imágenes del subsuelo marino, así como por nuestra profunda experiencia operativa en Colombia. La adjudicación de un proyecto de esta magnitud pone de manifi esto la confi anza que Anadarko tiene en nuestra tecnología y experiencia. Esperamos ayudar a Anadarko, una vez más, a alcanzar sus objetivos de exploración en Colombia".
 
 
 
Con posterioridad a esta última campaña exploratoria, en febrero de este año, Anadarko tomó la determinación de extender el estudio que CGG realizó con éxito en esa franja de aproximadamente 16.000 km2 sobre los bloques Co-1 y Col-2. Frente a este nuevo reto, Malcor reafi rmó el compromiso de CGG con el desarrollo de la industria hidrocarburífera costa afuera: “Esperamos poder seguir apoyando las oportunidades de exploración de alto impacto con nuestros servicios de geociencias y soluciones de alta gama".
 
 
 
El objetivo es seguir avanzando
 
 
 
A la fecha, hay iniciativas del Gobierno que sí han respondido al positivo avance de la industria petrolífera en alta mar. Por ejemplo, una de las iniciativas que mejor acogida a recibido entre las compañías de la industria ha sido el cambio en lo términos de referencia para la adjudicación de activos. Esta determinación tiene una incidencia directa, en cuanto las condiciones que activan la cláusula de precios altos, ahora tienen unos diferentes precios base como puntos de referencia. 
 
 
 
Para el caso de bloques en aguas profundas (entre 300 y 1.000 metros), el precio base subió a US$82 por barril, una vez la empresa supere el volumen de 200.000 barriles. Por su parte, en aguas ultra profundas (superiores a los 1.000 metros), el precio base ahora es de US$100, para producciones acumuladas por encima de los 300.000 barriles. 
 
 
 
Zonas francas, plataformas para el emprendimiento
 
 
Ahora bien, uno de los principales incentivos a esta industria es la nueva reglamentación de las zonas francas offshore. Primero, apreció el Decreto 2682 de 2014 que estableció, en primera instancia, los requisitos para la declaratoria de existencia de Zonas Francas Permanentes Costa Afuera (ZFPCA). Esto último, atendiendo la importancia del sector petrolero en la economía y su relevancia como generador de divisas y promotor de la inversión. Esta normatividad corresponde a una novedosa iniciativa en la materia, que promueve la exploración y explotación hidrocarburífera en el mar colombiano. 
 
 
 
Esta evolución contrasta con la reglamentación del anterior Estatuto Aduanero, ya que este último incluso contenía una prohibición normativa, según la cual áreas propicias para la exploración y explotación hidrocarburífera no podían favorecerse del régimen franco. En hora buena surgió entonces esta iniciativa del Gobierno en medio una coyuntura de precios bajos y unas reservas petrolíferas que amenazan con agostarse en la próxima década. Sobretodo, teniendo en cuenta que según estimativos del Ministerio de Minas y Energía, el potencial en los yacimientos no convencionales costa afuera podría ascender a los 10 mil millones de barriles.
 
 
 
Es previsible que esta iniciativa cumpla con los loables propósitos del régimen franco colombiano, a saber atraer la inversión, así como fomentar el desarrollo económico y la creación de empleo en el país. El Decreto 2682 de 2014 permite que los inversionistas en la industria offshore soliciten la declaratoria de zonas francas permanentes para desarrollar los proyectos de exploración y de explotación de hidrocarburos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las ZFPCA solo se pueden conformar en las áreas otorgadas en concesión conforme a los contratos suscritos entre los operadores y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). 
 
 
 
A su vez, una característica destacable es que el decreto referencia explícitamente actividades conexas a la extracción de hidrocarburos propiamente dicha. Es decir que los proveedores de bienes y servicios, tales como aquellos dedicados a la provisión de logística, compresión, transformación, y licuefacción de gas, y otras actividades directamente relacionadas con el sector de hidrocarburos costa afuera, también podrían desarrollar sus actividades, en su calidad de usuarios industriales, en las áreas de las zonas francas mencionadas. También es importante tener en cuenta que la nueva normatividad establece excepciones al régimen franco que favorecen exclusivamente a las compañías vinculadas a las operaciones hidrocarburíferas costa afuera. Por ejemplo, el requisito de un área mínima para las zonas francas, que usualmente es de 20 hectáreas, y el cerramiento previo de la zona, no aplican en este caso. Asimismo, para estas zonas francas especiales se levanta la exigencia de un número mínimo de usuarios calificados, lo cual permite que contratistas y subcontratistas puedan desarrollar sus actividades no solo  en la zona franca, sino también en las áreas conexas del territorio continental. Posteriormente, el Decreto 2129 de 2015 reglamentó lo inicialmente estipulado en el Decreto 2682 de 2014, razón por la cual se deben conocer integralmente ambos decretos para conocer los requisitos y condiciones para la declaratoria y establecimiento de las Zonas Francas Permanentes Costa Afuera. En todo caso, el Decreto 2129 de 2015 va más allá y aligera los requisitos para la declaratoria y funcionamiento de las ZFPCA inicialmente estipulados en el Decreto 2682 de 2014. Por ejemplo, se simplifica el requerimiento en materia de inversión y creación de empleos. El Decreto 2682 de 2014 requería una inversión mínima superior a los 150.000 SMMLV, es decir aproximadamente unos US$34,5 millones, así como crear y mantener unos 30 nuevos empleos directos. 
 
 
 
Ahora, con el Decreto 2129 de 2015 se establece que se debe realizar, dentro de los seis años siguientes a la declaratoria de existencia de la ZPFCA, una inversión por un monto igualo superior al valor pendiente de ejecutar al momento dela radicación de la solicitud de declaratoria de la ZFPCA en cada contrato suscrito con la ANH. Y la nueva inversión se podrá acreditar con los costos asociados a la ejecución de los contratos suscritos con la ANH, que comprendan la respectiva zona franca. Estos costos abarcan aquellos en los que incurren las empresas en cualquiera de las etapas del respectivo contrato, incluyendo las de exploración, evaluación, desarrollo o producción. 
 
 
 
También se aclara que el compromiso de inversión podrá acreditarse con la suma de inversiones realizadas en cualquiera los contratos suscritos. Finalmente, con el nuevo Decreto 2129 de 2015, los 30 nuevos empleos directos se podrán acreditar en cualquier momento durante los primeros seis años y se considerarán los empleos creados conjuntamente por las empresas pertenecientes a la ZFPCA, incluidos todos los usuarios industriales. 
 
 
 
Por una mayor competitividad y un desarrollo responsable
 
 
La industria hidrocarburífera evidencia un positivo marco regulatorio en materia de zonas francas que es favorable al desarrollo y puesta en marcha de los proyectos offshore, en el entendido de que se trata de inversiones costosas y de alto riesgo. Por eso mismo, es destacable este esfuerzo que tendrá una positiva incidencia en el progreso del país y particularmente de la costa Caribe, que surge como la región llamada a liderar la destacada industria que se abre paso en el mar. 
 
 
 
Las iniciativas para promover el desarrollo de la industria petrolífera offshore han sido resaltadas por analistas como Gustavo Lorenzo, gerente senior de la firma Ernst & Young Colombia, quien denota la importancia y potencial de este sector: “Existen estudios que indican que en la zona continental del mar territorial de nuestro país podrían existir recursos como petróleo y gas, entre otros más, que se consideran atractivos 
para la explotación. Es una oportunidad, si las naciones logran reducir las tasas impositivas y arancelarias para importación de maquinaria que permita explotar estos recursos”.
 
 
 
En medio de una compleja coyuntura para las empresas del sector hidrocarburífero y un limitado panorama en cuanto a reservas, el mar abre nuevas oportunidades para el país y, sobretodo, para la región Caribe. El sector privado y el Gobierno están trabajando en la dirección correcta y de la forma adecuada. 
 
 
 
En todo caso, la industria y la administración pública deben aprender de las controversias suscitadas a partir de mediáticas decisiones gubernamentales en materia de licenciamiento y entender la continua presión social sobre el sector petrolífero. A partir de las lecciones previas se entenderá que esta naciente industria también estará en la mirada de todos y así se tomarán las mejores decisiones a futuro, en el marco de un progreso incluyente, responsable ambientalmente y cuidados con el entorno, que sirva para catapultar el desarrollo industrial de la nación. 

 

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